Ansiedad
- Salvador Alejandro Dávila Treviño
- 2 feb 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 5 feb 2021

La ansiedad, seguido de la depresión, es uno de los síntomas más comunes visto por los psicólogos. Según el Diccionario de la Real Academia Española, el término ansiedad proviene del latín anxietas el cual hace referencia a un estado de agitación e inquietud el cual se manifiesta mediante una tensión emocional acompañada de un correlato somático (taquicardia, sudoración, tensión muscular e insomnio).
Esta perturbación, en un estado normal, tiene la función de alertar a la persona de un peligro, es decir posee un carácter anticipatorio, y puede aparecer dentro de una vasta gama de circunstancias diferentes. En otras palabras, la ansiedad tiene la capacidad de prever o señalar un peligro o amenaza para el propio individuo; esto le confiere un valor funcional importante porque activa la capacidad de respuesta del sujeto. Desde esta postura, la ansiedad es un mecanismo de protección ante posibles daños físicos, emocionales, etc.
Sin embargo, la ansiedad también tiene la tendencia desafortunada de hacernos actuar de tal manera que terminamos perpetuándola y empeorándola. No es infrecuente que al intentar librarse de la ansiedad rápidamente (evitando situaciones ansiógenas; descargándola por medio del sexo, trabajo o ejercicio compulsivo; automedicándose con alcohol, drogas, comida, etc.) reducimos nuestra capacidad de tolerar un cierto grado de tensión y entramos, sin darnos cuenta, en un ciclo generador de ansiedad, o incluso en un estilo de vida basado en la evitación de la ansiedad; este estado nos hace aún más vulnerables y ansiosos de lo que éramos cuando empezamos a intentar liberarnos de ella.
Los signos y síntomas más comunes son:
Sensación de nerviosismo, agitación o tensión
Sensación de pánico
Aumento del ritmo cardíaco
Respiración acelerada (hiperventilación)
Sudoración
Temblores
Sensación de debilidad o cansancio
Problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual
Tener problemas para conciliar el sueño
Problemas gastrointestinales
Tener dificultades para controlar las preocupaciones
Tener la necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad
La mejor cura para la ansiedad es la palabra. La psicoterapia, o también llamada la cura por la palabra, busca los orígenes de la ansiedad; esto con la finalidad de descubrir por qué se manifiesta; de esta manera, la ansiedad, puede ser elaborada y lentamente desarmada. Si tú tienes síntomas relacionados con la ansiedad contacta a un especialista en salud mental puesto que, tener a quien dirigirse, es el primer paso para salir del sufrimiento y pasar al bienestar.


Comentarios